
Una niña de un año y medio murió trágicamente en horas de la mañana del sábado, aplastada por las ruedas de un camión en una estancia ubicada en la zona norte de esta ciudad y su deceso generó una gran congoja entre los familiares y vecinos de Pinto.
Fuentes de la Comisaría 17°, revelaron que el suceso ocurrió aproximadamente a las 8:30 de ese día en el casco de un conocido establecimiento agropecuario ubicado a la vera de la ruta nacional 34, en circunstancias en que uno de los trabajadores, que a la vez era tío de la nena, intentaba sacar de un galpón el camión con el que realiza sus tareas cotidianas.
Según los relatos de la misma fuente, la niña de nombre Naiara habría estado jugando dentro del tinglado donde guardaban el pesado vehículo y al parecer, en un aparente descuido de su madre, la pequeña se le habría alejado raudamente sin que ella pudiera alcanzarla y se habría acercado peligrosamente hasta la parte trasera del camión, mientras hacía las maniobras para salir.
De acuerdo con las primeras averiguaciones, en ese instante, la pequeña habría ida hasta abajo del mismo, a la altura de las ruedas traseras que en solo algunos segundos le segaron la vida.
Lo llamativo para los investigadores, es que el cuerpo pereció debajo de la rueda interna de las duales, lo que hace suponer que la niña fue directamente hacia abajo del camión.
En el Hospital Dr. Francisco Calise constataron que el deceso se produjo por aplastamiento de cráneo.
Tras los trabajos de rigor, una comisión policial encabezada por el oficial Sergio Pastre, determinó que al momento del trágico hecho, el camión era conducido por el ciudadano Víctor Maldonado, de 28 años quien es oriundo del paraje Las Cañas (Aguirre) y cumple diversas tareas en esa estancia, propiedad de un vecino de esta ciudad.
En la causa entiende el Juzgado de Primera Nominación de la ciudad de Añatuya, a cargo de la Dra. Liliana Lami como “información sumaria judicial a fin establecer causales y circunstancias” de la muerte.
La jueza una vez que conoció los pormenores del hecho, dispuso la entrega del cuerpo a sus progenitores, que también son de Las Cañas, y descartó la practicar la autopsia.