Desde hace varios meses la Ruta Nacional 34 muestra un notable "descuido", especialmente en el tramo comprendido entre las ciudades de La Banda (Santiago del Estero) y Ceres (Santa Fe), situación que incrementa el peligro para quienes la transitan.Es suficiente subir a la cinta asfáltica con cualquier vehículo y prestar atención a los variados inconvenientes que presenta practicamente a lo largo del citado corredor en el cual se encuentran las poblaciones más importantes de la provincia.
El asfalto de la 34 tiene marcadas ondulaciones en ambas manos. En algunos sectores claves como las proximidades a la estación de peaje en Fernández y al puesto caminero de Palo Negro se observan "huellas" profundas que obligan al conductor a transitar a paso de hombre, bajar a la banquina o invadir parte del carril contrario.
Baches y maleza
Pero la situación de "descuido" va más allá todavía. Entre el tramo Malbrán-Palo Negro, la ruta presenta innumerables, grandes y profundos baches que suman una cuota extra de peligro a los viajeros, especialmente a quienes no conocen la traza.
Para un desafortunado conductor la consecuencia de "agarrar" un bache con su vehículo podría ser el reventón de un neumático, torcedura de una llanta, rotura de la dirección, etc.
Otro de los evidentes síntomas de la situación de esta ruta son los restos de neumáticos sobre la cinta asfáltica, piedras, trozos de leña, etc. que son un peligro latente, especialmente para autos y vehículos de mediano porte.
El "plus" de peligro, por estos días lo pone la abundante maleza que a causa de las lluvias prolifera en las banquinas y en sus adyacencias. Se pueden observar sorguillo de mas de un metro de altura, retoños de algarrobo, vinal, tala, espinillo, etc.; es decir una verdadera reserva natural de vegetación típica santiageña.
Animales peligrosos
Y el peligro de siempre, lo representan los animales sueltos que con mayor frecuencia se observa n entre Colonia Dora y Garza. Allí, vacas, caballos, burros, cabras, cerdos y hasta perros ya causaron varios accidentes muchos de los cuales costaron vidas humanas.
A todo esto hay que agregarle una notrable cantidad de vehíclos con mas de treinta años de antigüedad transitando a menos de 40 km/hora, los que circulan con luces apagadas, vehiculos tracción a sangre, señales de tránsito deterioradas, etc. Es decir una variedad de situaciones que generan peligro y continúan poniendo en riesgo la vida de las personas.-
El asfalto de la 34 tiene marcadas ondulaciones en ambas manos. En algunos sectores claves como las proximidades a la estación de peaje en Fernández y al puesto caminero de Palo Negro se observan "huellas" profundas que obligan al conductor a transitar a paso de hombre, bajar a la banquina o invadir parte del carril contrario.
Baches y maleza
Pero la situación de "descuido" va más allá todavía. Entre el tramo Malbrán-Palo Negro, la ruta presenta innumerables, grandes y profundos baches que suman una cuota extra de peligro a los viajeros, especialmente a quienes no conocen la traza.
Para un desafortunado conductor la consecuencia de "agarrar" un bache con su vehículo podría ser el reventón de un neumático, torcedura de una llanta, rotura de la dirección, etc.
Otro de los evidentes síntomas de la situación de esta ruta son los restos de neumáticos sobre la cinta asfáltica, piedras, trozos de leña, etc. que son un peligro latente, especialmente para autos y vehículos de mediano porte.
El "plus" de peligro, por estos días lo pone la abundante maleza que a causa de las lluvias prolifera en las banquinas y en sus adyacencias. Se pueden observar sorguillo de mas de un metro de altura, retoños de algarrobo, vinal, tala, espinillo, etc.; es decir una verdadera reserva natural de vegetación típica santiageña.
Animales peligrososY el peligro de siempre, lo representan los animales sueltos que con mayor frecuencia se observa n entre Colonia Dora y Garza. Allí, vacas, caballos, burros, cabras, cerdos y hasta perros ya causaron varios accidentes muchos de los cuales costaron vidas humanas.
A todo esto hay que agregarle una notrable cantidad de vehíclos con mas de treinta años de antigüedad transitando a menos de 40 km/hora, los que circulan con luces apagadas, vehiculos tracción a sangre, señales de tránsito deterioradas, etc. Es decir una variedad de situaciones que generan peligro y continúan poniendo en riesgo la vida de las personas.-