jueves, 21 de octubre de 2010

Luego del intenso calor llegó un torrente aguacero

Fue una cálida jornada en la que predominaron el viento norte y la tierra desde temprano. La temperatura superó los 30º en horas de la siesta.
Pero la habitual calma se vio interrumpida por el brusco cambio de tiempo que irrumpió con fuertes ráfagas de viento sur y tierra que tornaron la apacible siesta en una verdadera tempestad.
La visibilidad se complicó de tal manera que los ocasionales automovilistas debieron transitar las calles con la luces encendidas para que fueran vistos. Idéntica situación vivieron quienes transitaban la Ruta 34 y los caminos rurales.
Y después llegaron las primeras gotas de lluvia que aplacaron la nube de polvo que durante casi media hora sumergió a la ciudad.-